
9.831 niños, niñas y adolescentes fueron acompañados por Dequení en el 2025
17 diciembre 2025
“Aprender jugando: el camino de Augusto hacia la confianza”
29 diciembre 2025Rodrigo tiene 15 años, está en primer curso y tiene una claridad poco común para su edad. Habla de trabajo, de esfuerzo y de sueños, con la naturalidad de quien aprendió temprano que la vida se construye día a día. Actualmente ayuda a sus padres en una lomitería, orgulloso de poder aportar, aunque sea un poco, al hogar humilde que comparte con su familia. Según él mismo cuenta: es una forma concreta de agradecer todo lo hacen por él para que pueda seguir sus sueños.
Hijo de emprendedores, Rodrigo creció viendo a sus padres luchar cada día con su propio negocio, vendiendo remedios para tereré, comidas y diarios. De ellos aprendió que el esfuerzo constante sostiene los sueños y que, gracias al trabajo honesto, nunca les faltó lo necesario. Esa experiencia marcó su manera de mirar el mundo y fortaleció su deseo de superarse.

En la escuela, Rodrigo encontró un espacio de contención y pertenencia. Junto a sus compañeras aprendió a confiar y a trabajar en equipo. Allí descubrió que no estaba solo y que compartir, reír y hasta llorar en grupo también es una forma de crecer.
A través del proyecto Emprender Mi Vida Joven, Rodrigo fortaleció habilidades que hoy reconoce como fundamentales para su futuro: el trabajo en equipo, la responsabilidad, la perseverancia y el compromiso con uno mismo y con los demás. Entendió que todo esfuerzo tiene su resultado y que construir una vida sana implica tomar decisiones conscientes cada día.
Su sueño es claro: estudiar medicina y convertirse en un gran doctor para ayudar a las personas. Por eso se esfuerza, aprende y no se rinde. Rodrigo cree en el tiempo, y en que todo llega cuando tiene que llegar. “Tiempo al tiempo”, dice, convencido de que el tiempo de Dios es perfecto. “Yo me merezco el mundo entero y yo mismo me voy a dar eso”, concluye.
Su mensaje para otros jóvenes es: ser buenas personas, servir a la comunidad, amarse tal y como son y no rendirse nunca.
Conocé más historias como la de Rodrigo en nuestras redes. Sumate apoyando los proyectos de Dequení. Podés escribir a Cinthia Sánchez, coordinadora de proyectos, a: csanchez@dequeni.org.py




